Entrevista Arnaldo Antunes

Arnaldo Antunes –poeta, músico, artista ecléctico e incalificable– fue uno de los protagonistas más destacados de la edición 2008 de Filba. Su participación cerró la tercera noche del festival, que dividió en dos partes: primero con una entrevista pública a cargo de Gonzalo Aguilar, para terminar luego con una performance en vivo.

arnaldo antunes

“Voy a intentar hablar en español, pero con muchos errores”, dijo al comienzo. “Por eso pido perdón, creo que puedo hacerme entender más fácil de esta manera que hablando en portugués”. Con esa aclaración (innecesaria) ingresamos en el universo Antunes. Sus comienzos con la poesía, sus influencias, su relación con Titãs y Tribalistas. De todo esto habló Arnaldo Antunes. Durante la charla, Antunes interpretó diferentes poemas que había seleccionado como constituyendo una línea de tiempo que le ayudara a recorrer su historia. Algunos de esos poemas aparecen filmados en este artículo.

Quienes participamos del encuentro nos fuimos más que conmovidos: nos fuimos conmocionados.

  • Mucha gente cree que la música popular no puede ser considerada un arte, que es parte de la cultura del entretenimiento, de la cultura de masas, algo así.
  • A mí siempre me interesó hacer contrabando de un área a otra y deshacer ese tipo de frontera entre los lenguajes y traer un poco de la banalidad positiva de la canción a la poesía y un poco del extrañamiento de las artes constructivistas a la canción y así fui llegando hasta hoy.
  • Yo estuve en los Titãs desde que formamos la banda en el 82 durante diez años hasta el 92. Salí porque tenía ganas de mostrar otras cosas que no cabían dentro de aquel consenso de 8 personas que era la formación de los Titãs en aquella época.
  • Yo creo que los Tribalistas fueron un encuentro muy feliz de personas e idiomas, nosotros tenemos muchas afinidades estéticas y también una amistad y admiración mutua muy grande entre nosotros.
  • La civilización creó ese concepto “Arte”. Las comunidades primitivas, los indios o las tribus africanas, no hacen diferencia entre vida y arte. El arte está incorporado a la vida. Y la civilización fue creando la literatura para ser leída, las artes plásticas para ser vistas, la música para ser oída y separando en categorías y creando artes separadas de la vida.

De esa entrevista extraemos los momentos más salientes:

gonzalo aguilar junto a arnaldo antunes

Gonzalo Aguilar: ¿Cómo fue el descubrimiento del mundo de la poesía, del mundo de la música en tu historia?

Arnaldo Antunes: Las dos cosas, los dos intereses surgieron al mismo tiempo cuando aún era un adolescente. Empecé a escribir mis primeros poemas, también empecé a tomar clases de guitarra ya con deseos de componer canciones y todo eso. Esas dos actividades vienen desde esa época hasta hoy ocurriendo en mi vida paralelamente y al mismo tiempo, se han alimentado una de la otra.

Yo nunca me sentí muy especializado en un lenguaje. El trabajo con la palabra es como una especie de puerto seguro desde donde me aventuro en dirección a otros lenguajes ya sea la música, ya sean las artes visuales. Y es eso. Después de mucho tiempo supe que el origen de la poesía era cantada, en Grecia, con los provenzales también había raíces muy antiguas de esta relación y la poesía escrita era una invención de la civilización. Supe que los orígenes incluían ese lazo, ese enlace de los lenguajes como yo los vivo. Y para mí tiene mucho sentido porque en la tradición de la canción popular del Brasil, hay una tradición de letras de canciones muy sofisticadas en su construcción y todo eso me abrió puertas para la poesía en general.

Gonzalo Aguilar: Muy curioso pero dentro de esa tradición de la música popular que marcás muchos músicos populares brasileños desde Caetano Veloso a Chico Buarque pasando por Herbert Viana y vos mismo –creo– consideran como su maestro a João Cabral de Melo Neto. Quisiera que hablaras un poco sobre que significa la poesía de João Cabral de Melo Neto, su obra.

Arnaldo Antunes: João Cabral es un caso especial dentro de la poesía. Es un personaje único porque establece una especie de continuidad con los descubrimientos del modernismo en Brasil, que empezó con la Bienal de Arte, con gente como Oswald de Andrade, Mario de Andrade y que tiene una segunda generación con Drummond y Manuel Bandera. Y João Cabral va a ser parte de una generación que hizo casi un retroceso en relación a las conquistas del modernismo en Brasil, que había buscado un lenguaje coloquial con versos libres y sin formas fijas de estructuras de rimas y una libertad de la palabra ya en dirección a otros lenguajes, etc. La generación de João Cabral, que era la generación del 45 fue conocida como una generación que intentaba volver a las formas fijas del método, de la identificación, es como un pos-parnasianismo, algo así. Y João Cabral era un ejemplo de cómo avanzar incorporando las conquistas de la modernidad, pero con una estructura constructivista muy precisa, muy apurada y fue una lección de poesía para todos nosotros, las generaciones posteriores.

Gonzalo Aguilar: A la vez que está esa estructura tan fuerte en poemas como Anti-oda, elementos materiales. ¿No? Es decir, es un poeta que se ha acercado a lo abyecto, a los restos, tiene una estructura muy construida, pero los temas que tal vez después en el rock van a aparecer muy fuertemente.

Arnaldo Antunes: Sí. Aquí voy a hacer un paréntesis. Cuando Gonzalo me informó que haríamos esta entrevista juntos acá, me cuestionó algunos poemas de la literatura brasilera que yo tenía ganas de leer para ustedes, para charlar acerca de ellos. Yo elegí especialmente un poema de João Cabral de Melo Neto que es la “Antiode” [en portugués], que es un poema que pone en cuestión la noción de poesía y de belleza y de estética. Porque es como si llamase la atención sobre que el valor de la belleza en poesía (o en cualquier arte expandiendo el concepto) no está en el objeto del que se está hablando y sí en la manera en cómo se habla de ese objeto.

Puede hablar tanto de una flor como de eses, y eso me encantó. Por eso yo compuse junto con Titãs, para quien conoce mi trayectoria que fueron los temas de mi primera banda, que fue mi escuela de música, donde crecí aprendiendo a estar arriba de un escenario, cantando para la gente, me inspiró a hacer la canción “Bichos Escrotos” y a tener una noción estética parecida. Queríamos hablar de lo feo o de lo bello, del atardecer, de las flores, del cariño como del lodo, de las ratas y todas las cosas feas por naturaleza. Porque la belleza no está en la cosa y sí en la manera en cómo se habla de la cosa.

Entonces voy a leer el primer poema que tengo aquí que es un fragmento de un poema grande y que es muy complejo en relación a esa reflexión acerca de la belleza y la estética y acerca de la manera en que la poesía se acerca a esos temas. Es la primera parte solamente de la “Antiode” de João Cabral de Melo Neto. Hay un subtítulo que aquí no está que dice: “Contra a poesia dita profunda”:

Gonzalo Aguilar: Y en esta adolescencia y juventud a la que hacías referencia con los Titãs, estaba por un lado esa banda increíble dentro del contexto de lo que fueron los años 80 y por otro lado también la poesía concreta, ¿no? No sé muy bien cómo fue tu acceso a esa poesía y cual fue tu relación con Augusto, que quizás fue con quien más trabajaste posteriormente en una cosa más de parceria [en español: “trabajo grupal”] y de comunicación ¿Cómo fue en tu adolescencia la relación con esos dos mundos?

Arnaldo Antunes: Yo creo que sí, estaba encantado con la cultura del Rock and Roll, la contracultura. Había una pasión por el Rock, que viene de una idea de contracultura y que es una cuestión que tiene que ver con ciertas conquistas sobre el comportamiento ante el mundo y al mismo tiempo con el lenguaje más de vanguardia, con la poesía más experimental que se hacía en Brasil que venía de la poesía concreta. No solamente la poesía concreta de la década del 50 y 60 que fue la base del movimiento, sino también las experiencias posteriores que aparecían mucho en los años 70 a través de las revistas de poesía que se publicaban y que ya ponían la poesía en conexión con otros lenguajes, con las artes gráficas, la fotografía, el cine y todo eso.

Yo crecí teniendo un aspecto de influencia constructivista por la poesía concreta y un aspecto vital viniendo de la cultura del Rock. Esas dos cosas se mezclaron y yo quedé haciendo esos puentes, por decirlo así.

Mucha gente cree que la música popular no puede ser considerada un arte, que es parte de la cultura del entretenimiento, de la cultura de masas, algo así. Al mismo tiempo hay gente de la intelectualidad, del medio de la literatura, que tiene conflictos de ambos lados. Hay gente que menosprecia la música popular y hay gente que cree que alguna canción que es más extraña, que tiene un juego de palabras más imprevisto no puede ser. Cree que la canción tiene que ser una cosa banal, simple y el éxito depende de una reconstitución de los gustos que todos ya tienen incorporados.

A mí siempre me interesó hacer contrabando de un área a otra y deshacer ese tipo de frontera entre los lenguajes y traer un poco de la banalidad positiva de la canción a la poesía y un poco del extrañamiento de las artes constructivistas a la canción y así fui llegando hasta hoy.

Gonzalo Aguilar: Cuando tuviste que elegir un poema elegiste Memos de Augusto de Campos, un poema que es casi una fotografía de la memoria. ¿Por qué lo elegiste?

Arnaldo Antunes: Elegí ese poema porque me gustaría mucho leer algo de Augusto De Campos que es el poeta que tiene tal vez más vías de liberación hoy en día. Yo creo que el poeta que más me ha influenciado ha sido Augusto De Campos y en la prosa Guimaraes Rosa, entre otros poetas y narradores de la literatura del Brasil y del mundo. A mí me encanta su trabajo desde adolescente y creo que su poesía es muy difícil de leer porque para hacerlo bien necesitaría de las diferencias tipográficas usadas para componer el poema. Tendría que tener recursos de grabación, de alteración de voz o por lo menos tener cosas simultáneas y voces pregrabadas para rescatar los sentidos que cada fragmento de línea compuesta desata. Porque es una frase en cada columna, pero de la manera en que él corta las palabras y las frases, cómo aglutina las palabras y cómo las corta, emergen muchos sentidos imprevistos y tendría que hacer una lectura hecha con más recursos tal vez, porque es una especie de collage. Puedo hacer una lectura literal ahora, puedo intentarlo, pero va a quedar mucho menos rico de lo que es el poema en sí. Pero igual voy a hacerlo:

Gonzalo Aguilar: Evidentemente, vos sos un artista que contrabandea, como vos decís, entre los dos campos. Pero en un momento bastante curioso de mucho éxito de los Titãs vos decidiste salir, decidiste abandonar para empezar una carrera con Nome e hiciste una obra increíble, un libro, cd y video. ¿Por qué en ese momento necesitaste salir de Titãs y abrir otro campo experimental?

Arnaldo Antunes: Yo estuve en los Titãs desde que formamos la banda en el 82 durante diez años hasta el 92. Yo salí porque tenía ganas de mostrar otras cosas que no cabían dentro de aquel consenso de 8 personas que era la formación de los Titãs en aquella época. Los Titãs continúan hoy como banda, son 5 integrantes con los cuales me sigo relacionando y continuamos siendo amigos y haciendo canciones. Participé el año pasado de la grabación de un dvd de un concierto de ellos junto con Os paralamas do sucesso y fue maravilloso. Cuando puedo hago cosas con ellos. Ellos participaron de mi último dvd que fue grabado en vivo, mucho tiempo después, eso sí, de mi salida de la banda, y que salió a fines del año pasado. Se llama Ao Vivo em Estúdio. Pero salí de ahí para hacer mi carrera como solista, prácticamente es esa la razón de mi salida, es mi trabajo posterior que ya tiene 15 años de duración. He tenido un corto pasaje por otra banda, que fue una banda para hacer un disco que fue los Tribalistas y así fui haciendo mi trabajo.

El concepto de banda es muy rico porque uno es siempre parámetro crítico del otro, pero todos quieren contribuir con lo mejor y a veces hay cosas que no caben en ese consenso y yo quería tener libertad para mostrar más fases de lo que hago, entonces ese fue el motivo de mi salida. Yo salí justamente en un momento en que yo venía haciendo la música junto con Titãs y paralelamente publicando libros de poesía, pero eran actividades muy separadas y vi la oportunidad de juntar mi interés por la música popular y mi interés por la poesía y un tercer lenguaje que es el lenguaje del video e insertar el movimiento en la palabra escrita y al mismo tiempo explorando las simultaneidades entre la palabra hablada o cantada y lo que se leía en la pantalla, el audio y la imagen del video.

Eso abrió para mi muchas posibilidades creativas y yo hice Nome que es un proyecto que incluía el lanzamiento de un libro, un cd, un video y todo eso conjugado en un proyecto artístico que englobaba cosas que hasta entonces se daban separadamente para mí y fue muy gratificante en ese sentido de poder unir cosas que estaban separadas.

Gonzalo Aguilar: El disco de Tribalistas que nombraste, que acá es un disco de culto, un disco super venerado digamos, tiene una suerte de relación con el manifiesto antropófago ¿no? Con la antropofagia. Hay como una especie de manifiesto que no es un manifiesto. ¿Cómo es la relación que ves? Además de que viene después de la Bienal dedicada a la Antropofagia. ¿Cómo es la relación de la antropofagia hoy y cual sería la relación que hay de Tribalistas con esa canción que es como un manifiesto?

Arnaldo Antunes: Los Tribalistas hablan de eso, no es la intención hacer un movimiento, nosotros mismos hablamos de eso de una manera jocosa. Decimos que el tribalismo es un anti-movimiento que se va a desintegrar el próximo momento.

Yo creo que todos tenemos influencias de la antropofagia, de Oswald de Andrade, de la Tropicalia. Y todo eso crea un lenguaje de cultura brasilera abierta a las influencias del mundo, que intenta emplear un lenguaje original a partir de la deglución de los elementos del mundo y la mezcla de esas diferentes influencias y trata de devolver al mundo una cultura original a partir de una formación híbrida que tiene que ver con la propia formación cultural de Brasil, que es libre. Y es más radicalmente perceptible en San Pablo que es una ciudad que tiene inmigrantes de todos los sitios del mundo. Un barrio japonés, otro judío, otro italiano y en fin. Es una ciudad cosmopolita como Nueva York o Buenos Aires.

Yo creo que los Tribalistas fueron un encuentro muy feliz de personas e idiomas, nosotros tenemos muchas afinidades estéticas y también una amistad y admiración mutua muy grande entre nosotros. Y fue un disco hecho muy espontáneamente, porque nos encontramos y comenzamos a componer muchas canciones juntos y cuando terminamos teníamos un material que no había como no grabarlo conjuntamente. Entonces decidimos que era para nosotros mismos.

Gonzalo Aguilar: Y entre los poetas con los que has trabajado, tenés un texto muy lindo sobre Paulo Leminski, no sé si lo recordás, donde decís que la utopía de Leminski puede leerse en esos versos que dicen: “Va a venir el día cuando todo lo que yo diga sea poesía”. Y pensaba un poco en esta idea de la utopía y si vos tenías algo propio con respecto a esa afirmación que hacía Leminski, si vos tenés alguna idea de utopía dentro de la poesía o si coincidías con este verso de Leminski.

Arnaldo Antunes: Sí, yo creo que ese verso resume la abolición de la frontera entre poesía y vida, entre arte y vida, que es una meta de la modernidad. La civilización creó ese concepto ¨Arte¨. Las comunidades primitivas, los indios o las tribus africanas, no hacen diferencia entre vida y arte. El arte está incorporado a la vida. Y la civilización fue creando la literatura para ser leída, las artes plásticas para ser vistas, la música para ser oída y separando en categorías y creando artes separadas de la vida.

Creo que la modernidad tiene como utopía o como objetivo práctico la incorporación del arte rescatando la integridad de los sentidos del hombre: la vista, el oído, el tacto, etc. Y la experiencia artística pasa a ser una parte de la vida, no un comentario sobre la vida, no una crítica de la vida, una experiencia de la vida. Y Paulo Leminski era una persona que vivió de esa forma, vivió la poesía en todos los instantes. Yo lo conocí y fui amigo de él durante algunos años, compusimos algunas canciones juntos, era una persona admirable y que transpiraba poesía todo el tiempo y que murió muy temprano, muy joven, pero fue un poeta que experimentó con varios campos, sabía varias lenguas. Tradujo el hebreo, el japonés, era muy culto. Conocía mucho las culturas clásicas, al mismo tiempo tenía una pasión por el Punk Rock (risas) y todo el universo de la contra-cultura. Era un caso muy raro dentro de ese tipo de artistas en territorios diferentes.

Gonzalo Aguilar: En tus lecturas y también en tu poesía cada palabra es como una cosa. Tiene peso, tiene medida, tiene color. Eso ya lo dijiste en un poema que musicalizó Gilberto Gil pero parece ser tu poética, la idea de que la palabra es como una cosa ¿no? Que además tiene forma, tiene escritura, tiene grafía.

Arnaldo Antunes: Si, yo creo que mi poesía pasa por ese aspecto material del lenguaje y la conciencia de que este tiene una materia a ser trabajada. Y cuando leo un poema, yo siento que se produce una concretización a través de la ocurrencia de la cosa, con todos sus aspectos intrínsecos, decorativos, etc. Intento dar esa materialidad a partir de la manera en que leo la poesía.

Gonzalo Aguilar: Después de que termine la entrevista vamos a escuchar una performance de Arnaldo con sus poemas pero insistí, por suerte accediste, en que leyeras los poemas porque no sólo sos un gran poeta, sino también un gran lector. Le das a todos los poemas que lees una forma totalmente independiente. Quisiera saber qué viene ahora, otro disco, otro libro, algo más raro…

Arnaldo Antunes: Mis proyectos son muchos. Lancé hace casi dos años una antología que se llama Como É que Chama o Nome Disso, que salió en Brasil por Publifolha, que es la editora (editorial como se dice acá) y es una gran antología donde hice una compilación de poesías de varios libros míos y comprende también letras de canciones, ensayos y también hay una parte de inéditos.

Gonzalo Aguilar: También hay una antología que hicieron Ivana Vollaro y Alfredo…

Arnaldo Antunes: Sí, ha salido una antología en Portugal y hay una plan de hacer una antología aquí. En realidad, ya está hecha. Se trata de una traducción de una selección de mis poesías hecha por Ivana Vollaro y Reinaldo Jiménez. Creo que podremos contar con un texto introductorio de Gonzalo, que está invitado a hacerlo. Estamos buscando una editorial para hacer editarla. Creo que será muy bienvenida para mí porque será la primera edición de mi poesía en Argentina. Tengo una edición española, de Madrid que se llama Doble Duplo y esta traducción hecha en Argentina que creo que está muy linda, muy bien hecha y va a ser un regalo muy gratificante para mí que pueda salir. Aparte de eso, estoy grabando un nuevo disco, un nuevo cd, que va a salir en marzo del año que viene y continúo haciendo conciertos. Mañana tengo un concierto especial acá en Niceto Bar con Edgard Scandurra. Es un concierto muy minimalista porque es una guitarra y un bombo y nosotros dos cantando. Es un repertorio de canciones nuestras, un paseo de muchos años. Edgard ha participado en mis discos como solista, tenemos muchas composiciones juntos y creo que va a ser un buen programa para ver mañana.

Derechos Reservados. Fotos: Alejandro Guyot. Videos: P.Z.

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